Jardín Edward James, un sitio mágico de la Huasteca Potosina

En lo más alto de la Huasteca Potosina se encuentra un poema en verde con el agua verdeazulada que cae desde las alturas hacia las Pozas, con cuevas fantásticas que cuentan sus historias. Construcciones surrealistas que dan rienda suelta a la imaginación, todo en medio de un paraíso que en primavera se llena de mariposas que adornan los paisajes de una fiesta multicolor: este es el Pueblo Mágico de Xilitla.

Y en el corazón de este pueblo mágico se encuentra un lugar integrado por naturaleza y arquitectura, que aumenta y subraya la belleza de Xilitla. Una locación que podría engañar tu mente al hacerte creer que has sido transportado a un sueño de fantasía. 

Este emblemático lugar tiene por nombre "Jardín Edward James" y así como su nombre parece sacado de un cuento de príncipes y princesas, este lugar hace armonía perfecta con su nombre, ya que fue construido por un famoso y millonario poeta surrealista de quien el lugar recibió el nombre.

El jardín esta formado por esculturas de concreto en medio de la selva, cuyos diseños están inspirados en Leonora Carrington y Salvador Dalí. Su creador, Edward James,  uno de los mas excéntricos de la corriente surrealista del siglo XX, llegó a Xilitla al final de la década de los 40; Y cautivado por el esplendor del lugar creo esta obra escultórica única en su tipo a nivel mundial.

El nombre oficial de esta obra arquitectónica es "Jardín escultórico Edward James" también es conocido como "Las pozas" o "Jardín Edward James".

En el lugar conviven la fantasía y la realidad, los visitantes pueden observar columnas con capiteles de flores gigantes, arcos góticos, puertas dramáticas, pabellones con niveles indeterminados y escaleras de caracol que terminan bruscamente en el aire, como una invitación al horizonte.

En sus caminos se encuentran manos y cabezas de concreto, serpientes de piedra, un baño en forma de ojo donde James se bañaba mientras veía nadar a los peces. Todas las esculturas tienen un tono de ruinas, inacabado, tomado a través de la selva y envuelto en misterio. 

En el conjunto de estructuras arquitectónicas de concreto atraviesa un río con cascadas y rodeado por la selva potosina en un extenso terreno que con los años se fusionaron gradualmente en una especie de ciudad al azar, pero con una armonía dibujada por sus formas y el diálogo con el entorno natural.

Caminar por el Jardín escultórico es como entrar en una ciudad abandonada rodeada de misterios. Es como protagonizar tu propia película de tesoros perdidos. Sus caminos casi laberínticos, despiertan el deseo de descubrir diferentes rincones y detalles, explotan y dejan salir el espíritu explorador de sus visitantes. Al entrar en las esculturas arquitectónicas aparecen diferentes niveles y vistas, todo en un lugar público totalmente permeable.

A lo largo de que el espectador recorre el jardín, crea un nuevo tipo de contacto con la obra construida, el paisaje y todo lo demás. En un espacio fantástico como este, todo el mundo parece sentir la misma atmósfera y mantener los pensamientos dentro de este entorno. La paz que se acumula en sus visitantes desconecta sus mentes de la cotidianidad.

El Jardín Edward James en Xilitla es un lugar mágico que tienes que visitar.

 

 

 

 

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